La felicidad a través del conocimiento

Si hay algo que me ha aportado y ayudado a crecer como persona es el conocer a través del aprendizaje. Y no me refiero al colegio, donde te dicen lo que tienes que estudiar y hacer exámenes que no sirven de nada. Si no adquirir conocimientos por tu cuenta buscando información de algo que te interese a través de libros, documentales, artículos de internet… Es algo a lo que todos tenemos acceso, no hay límite de edad y es infinito, ya que siempre hay algo que aprender.

Disfrutas mientras lo aprendes, y cuando ya lo has adquirido. Estar aprendiendo algo nuevo es siempre enriquecedor, y cuando puedes poner esos conocimientos a prueba, se convierte en una satisfacción aún mayor. Imagínate que vas a un museo y ves un cuadro de un autor sobre el que has leído algo, ¿no lo disfrutas más que sin saber nada?

Es gratis. Puedes ir a una biblioteca y consultar libros o llevártelos a casa. Además, en algunas ciudades hay museos que tienen entrada gratuita o, en su defecto, un horario específico gratuito.

Te ayuda a mejorar tu pensamiento. La mente, como el cuerpo, es algo que se puede entrenar. Al principio te costara más entender una serie de cosas, pero cuanto más conocimientos tengas, menos te costará adquirir otros nuevos.

Es casi adictivo. ¿No os pasa que cuanto menos hacéis, menos queréis hacer? Con el tema de la mente pasa lo mismo, una vez que te embarcas en el aprendizaje es como si tu cerebro despertara y sientes la necesidad de saber más cosas, sientes curiosidad por otros temas distintos, o quieres ahondar más en el tema que estás tratando.

Mejoras tu capacidad de crítica y de libre pensamiento. Si te conformas con la información que te llega, tienes una opinión más limitada que si buscas e investigas por tu cuenta.

Mejora tus conversaciones. ¿No estáis cansados de hablar de los monotemas de política o criticar a la persona que no está? Cuanto más sepas, más variadas y amplias pueden ser tus conversaciones.

Te enriquece. Puede que desde lejos parezca aburrido, pero creedme que te aporta más y te sientes mejor, después de una tarde dedicada a aprender cosas que te interesen, que una tarde de sofá haciendo zapping.

No tenéis excusa ninguna para no empezar hoy mismo a aprender cualquier cosa que os llame la atención. Yo lo que hago es empezar con un documental, que es más fácil de digerir que quizá empezar a leer un libro (que según qué tema puede ser muy denso y te desanimes), y si me sigue interesando y quiero aprender más, recurro al libro.

En este mundo donde todos se preocupan por la cantidad adecuada de músculo, grasa o ropa, veo que se nos olvida lo más importante, el órgano que nos distingue de cualquier animal, lo que nos hace especiales, lo que nos ha dado la oportunidad de tener una vida, con sus alegrías y sus tristezas, sus altos y sus bajos, pero una vida al fin y al cabo…el cerebro. Dale importancia, mímale, dale un valor, demuestra que eres más que un león o una tortuga, que mereces estar donde estás. No hace falta que seas un súper científico o filósofo, simplemente dale uso. Llena tu mente, y llenarás tu alma.

La felicidad a través del conocimiento
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4 comentario

Que bonito post.

¡Me alegro que te guste!

[…] el anterior post hablábamos de cómo atender la parte más analítica, por decirlo así, y hoy vamos a ver cómo […]

[…] Ya lo decían los griegos “Mente sana en cuerpo sano”. Párate un tiempo a reflexionar, en qué punto estás en tu vida, en si eres feliz, si hay algo que desearías cambiar…pero también nútrela. La mente, al igual que el cuerpo, necesita actividad. Lee novelas o temas que te interesen, aprende algo nuevo, escribe, pinta, colorea…lo que sea, pero mantén activo ese motor tan importante en nosotros. Hablo de la mente y el conocimiento mucho más extensamente en este otro post. […]

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