La importancia del reconocimiento

– ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mira lo que hago!

¿Os suena, verdad? El niño que quiere la atención de su madre para que luego le diga lo bien que lo ha hecho. Pero no os vayáis a pensar que sólo tienen esta necesidad los niños. Hace poco hablábamos de la trampa del éxito, ¿pero por qué caemos en ella? Porque esperamos el reconocimiento de familiares, o amigos, o a nivel más global o incluso pasar a la historia.

Si no, ¿por qué alguien haría un camino tan arduo y pesado? Además, ya se ha hablado más de una vez de personas que están en lo alto, que han alcanzado lo que comúnmente se entiende por éxito y no son felices, ¿por qué siguen, por qué no cambian de vida? Yo creo que esas dosis de adulación por parte de la gente o amigos se convierten en su droga, son adictos a ese reconocimiento.

Incluso, el ensayista y filósofo José Antonio Marina dice en un momento de la entrevista que le hizo Risto Mejide, que las personas mayores empiezan a “morir” cuando dejan de sentirse útiles, que todos necesitamos una tarea y ser reconocidos por ella.

Me pareció curioso que desde que tienes tres años hasta que tienes ochenta cambian arrugas, estatura, apariencia física, tienes más conocimientos, más habilidades…pero en esencia, somos los mismos.

¿Dónde quieres ir a parar con todo esto? Os estaréis preguntando. Pues bien, me gustaría hacer dos lecturas.

La primera es ser conscientes de que esto pasa para que esa búsqueda de reconocimiento no nos lleve a ser esclavos de nuestra vida. Es muy importante el saberlo, porque si no actuaríamos por impulsos sin saber por qué, lo que nos convertiría en animales. Hace millones de años, cuando nuestros antepasados estaban en las cavernas, seguramente cuando al macho le entraran ganas de aparearse, cogería a la primera que pasara por allí y sin preguntarle ni nada le darían al asunto. Hay alguno que por desgracia todavía se ha quedado en el paleolítico, pero lo normal es que haya un acuerdo y si no hay acuerdo somos capaces de aguantar las ganas, porque somos conscientes de que es un impulso. En fin, que el saberlo es mucho más importante de lo que os podáis imaginar. Así que de vez en cuando preguntaros, ¿esto que hago lo estoy haciendo por mi o por intentar demostrar algo a alguien? ¿Me beneficia y me satisface o no? Y en base a eso tomar otro rumbo o quedaros dónde estáis. Al final es tu vida, y el que tiene que estar a gusto con ella eres tú. A todos nos gusta que nos regalen el oído, pero basar tu vida en eso al final te traerá más desgracia que felicidad.

Y la segunda es: ya que es tan importante para nosotros esto y es tan fácil de regalar, reconoce el esfuerzo de los que están a tu alrededor. Dilo en voz alta y díselo a esa persona: Estoy orgulloso, me gusta que hayas hecho esto o cómo has hecho aquello, me has ayudado mucho con esto….es tan fácil hacer feliz a la gente. Te cuesta muy poco, y a la otra persona le puede hacer mucho bien.

La importancia del reconocimiento
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1 comentarios

Qué bonito y enriquecedor post, el de esta semana

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